La colitis ulcerativa puede ser una enfermedad sumamente dolorosa e, incluso, temporalmente incapacitante. La dieta es quizás el factor más importante para que el paciente se mejore y se mantenga bien de salud. La nutricionista Shari Lieberman brinda las siguientes pautas para la gente que sufre de colitis:

  • Lo más importante es que usted mantenga un diario de los alimentos que consume y de los síntomas que experimenta. Esto le permite saber que alimentos lo hacen sentir peor y cuales mejor. A algunas personas solamente les hace daño determinados alimentos, como productos lácteos o productos a base de levadura o de trigo. Al revisar su registro diario, usted captara que alimento o alimentos han empeorado su condición o lo han hecho sentir mejor.
  • Haga una dieta baja en carbohidratos y alta en proteína de origen vegetal. Incluya en su dieta alfalfa o cebada. Entre las fuentes de proteína indicadas en estos casos están el pescado, el pollo y el pavo (sin piel) asados al horno o a la parrilla.
  • Consuma muchos vegetales. Si no le agradan crudos, cómalos ligeramente cocidos al vapor.
  • Haga una dieta alta en fibra. Consuma salvado de avena, arroz integral y otros granos enteros, lentejas y productos de este tipo. Asegúrese de cocinar bien los granos.
  • Excluya de su dieta las grasas y los aceites y no consuma leche ni queso con alto contenido en grasa. La grasa y el aceite exacerban la diarrea, que es característica de la colitis.
  • Por sus propiedades curativas y antibióticas, incluya ajo en su dieta.
  • Cuando tenga que cocinar algún alimento, aselo al horno o a la parrilla; no lo prepare frito ni salteado. Evite las salsas a base de mantequilla.
  • Evite las bebidas carbonatadas, los alimentos muy condimentados y todo lo que contenga cafeína porque irritan el colon. Evite así mismo, la carne roja, el azúcar y los alimentos procesados.
  • Reemplace el queso de leche por queso de soya, y la leche de vaca por leche de arroz o de soya.
  • A fin de reemplazar los fluidos perdidos a causa de la diarrea, beba todos los días por lo menos 8 vasos de agua. También son provechosos los jugos de zanahoria y los jugos verdes.
  • No coma fruta con el estomago vacío. Consuma la fruta al final de la comida. Los jugos de fruta se deben diluir con agua y se deben tomar durante las comidas o después de ellas.