“Como y me da sueño, despierto y me da hambre”, ¿te suena familiar?, es común entre familiares, amigos o incluso nosotros mismos hacer referencia a sentir sueño luego de terminar nuestras comidas. Generalmente, el mal del puerco viene acompañado de una profunda pesadez, fatiga, cansancio y flojera, haciendo con que sea difícil continuar con las actividades que se estaban realizando antes de comer. Su nombre científico es somnolencia posprandial

¿Por qué da sueño después de comer?

Anteriormente esta sensación se atribuía al desgate energético del cuerpo durante el proceso digestivo. Sin embargo, Denis Burdakov, investigador en la Universidad de Manchester, Inglaterra indica que la verdadera razón del sueño que sentimos después de la comida radica en las variaciones de la glucosa en sangre consecuencia de los alimentos ingeridos y que estos sean procesados y los nutrientes sean absorbidos a nivel de las vellosidades intestinales, esto hace con que el flujo sanguíneo cerebral disminuya, causando así la somnolencia.

La glucosa hace descender las orexinas que son péptidos producidos por neuronas especializadas situadas en el hipotálamo que participan en la regulación del ciclo diario de sueño y la vigilia en el control del apetito. Por ello en Nutricion Ortomolecular te presentamos algunas recomendaciones para mantenerte bien despierta después de tus alimentos.

¡No te duermas!

  1. Evita las comidas ricas en carbohidratos.
  2. Evita comidas ricas en grasas.
  3. Consume comidas ricas en proteínas.
  4. Masticar bien los alimentos y comer lentamente ayuda a mejorar la digestión
  5. No ingieras bebidas alcohólicas durante la comida.
  6. Beber 2L de agua a lo largo del día.
  7. Duerme de acuerdo a tu edad (adultos entre 7 y 8 hrs).

Esta interacción entre la glucosa y las orexinas es también responsable del insomnio cuando se tiene hambre.
Pueden existir otras causas que generan sueño después de comer, como son la narcolepsia o simplemente la necesidad de descansar tras el desvelo. No olvides la importancia de una alimentación equilibrada y un descanso suficiente. ¡Cuídate!