Los romeritos son quelites que crecen en la milpa, y que no deben ser confundidos con el romero de olor. Aparte de la cena navideña, son ideales para comer en cuaresma.

Como todos los quelites, los romeritos son ricos en fibra, minerales (como el hierro y el potasio), y vitaminas (como A y C).

La vitamina C de las hojas promueve la mejor absorción del hierro que contienen.

Beneficios:

  1. Por su alto contenido en fibra regulan el tránsito intestinal y combaten el estreñimiento.
  2. Regula niveles de azúcar y colesterol de tu sangre.
  3. Salud ósea: El calcio es un mineral de gran importancia en el cuerpo para formar huesos y dientes sanos, además de participar en la recepción de señales nerviosas.
  4. Contienen propiedades antioxidantes que ayudan a mantener el cerebro sano y prevenir la oxidación celular que provoca arrugas, manchas en la piel, envejecimiento y enfermedades como la diabetes, afecciones cardiovasculares y la enfermedad de Alzheimer.
  5. Contienen proteína. Las proteínas tienen función estructural en las células, músculos y órganos. Son uno de los 3 macronutrientes esenciales y están conformadas por aminoácidos.
  6. Aporta vitamina A que mantiene la piel sana, la vista y también ayuda a mantener el sistema inmunológico. Por su parte, la vitamina C o ácido ascórbico cuenta con propiedades antioxidantes, genera resistencia ante las infecciones y ayuda en la cicatrización.
  7. Ricos en hierro y potasio: Los romeritos preparados con camarones y nopales son ricos en minerales como el hierro y potasio, por lo que consumirlos durante la cena navideña es altamente recomendable, de acuerdo con el Poder del Consumidor.